Eduardo Armstrong Aldunate nació en Valparaíso el 9 de diciembre de 1931. Desde niño se dedicó a las artes plásticas, obteniendo, a los 19 años, una beca para la Real Academia de San Fernando, en España.
Era un hábil retratista, pintor, fotógrafo, educador innato, viajero infatigable por Medio Oriente, Europa, América y Chile, experto en objetos de arte, numismático, bibliófilo, coleccionista múltiple, etc.
Sus múltiples actividades y viajes le permitieron contar con una colección de retratos de distintas personalidades, firmados o autografiados por ellas mismas, como cuenta en la sección Hobbies de Mampato N° 5.
Había dejado su actividad de arquitecto para dedicarse con pasión al dibujo, a los retratos de sociedad para la página social de “El Mercurio” o revistas con gran trayectoria, como Zig-Zag, aunque se lamentaba que tenía que “mejorar” a las modelos.
Pero, sin duda, su legado lo constituye “Mampato”, donde dirigió, escribió, dibujo portadas y las ilustraciones interiores casi cinco años, sin descuidar a su mujer, Ester Irarrázaval y sus cinco hijos, Eduardo, Ricardo, Ester, Agustín y Jorge, que lo recuerdan con gran orgullo, como lo pude comprobar en una exposición en su honor, realizada hace unos años.
Themo Lobos, en una entrevista, recuerda que lo incluyó como rey escocés en la aventura de Mampato en la época del Rey Arturo. En ella aparece luchando contra Ogú, que lo bautiza el guerrero del brazo fuerte o Armstrong, como serían conocidos sus descendientes. Lo anterior fue muy celebrado por el director.
Falleció el 7 de noviembre de 1973, dejando en “Mampato”, que le sobrevivió algunos años, un valioso legado, que los niños de esa época recordamos con cariño.
Una extensa y hermosa biografía aparece en Mampato N° 201 y en el libro de presentación de su exposición, de 1998, prologado por Isabel Allende, quien plantea una interrogante sobre él: ¿Cómo mantenía a salvo tanta incontaminada inocencia?.