Winsor McCay

La Magia del Lenguaje

Udo Jacobsen

Como en cualquier otro medio, el cómic tiene sus padres y sus abuelos, sus precursores y sus pioneros, aquellos que acercaron el lenguaje hacia la instauración del medio y otros que ayudaron a crear sus fundamentos. En el cine, por ejemplo, gente como Porter, Griffith o Eisenstein fueron claves para entender lo que es hoy en día el cine. Por esa misma época, el cómic daba pasos gigantes en la maduración de un lenguaje que rápidamente se hacía viejo, gracias a los febriles y visionarios aportes de algunos de sus fundadores.

Así, los nombres de Rudolph Dirks, George Herriman o Cliff Sterret no pueden pensarse como algo distinto de la misma esencia del cómic. Nos proponemos hablar aquí del que quizás pueda ser llamado el padre del cómic: Winsor McCay. No tanto por ser uno de los primeros, sino porque, como Griffith en el cine, contribuyó de tal manera a la maduración del medio, aportando algunas (muchísimas) de las herramientas fundamentales, que sus invenciones aún se utilizan hoy.

Antes que nada, debemos destacar que el trabajo de McCay ha de entenderse como un puente entre lenguajes; en este caso, entre el cine y el cómic, dos medios hermanos que habiendo nacido a la par buscaron muy pronto definir el rol de la imagen en la narración, lo que llegaría a ser una de las características más fundamentales de la comunicación en el siglo XX. Efectivamente, ya tempranamente Edwin Porter, el “inventor” del montaje en el cine, se había dado cuenta del potencial novedoso de las imágenes de McCay cuando en 1906 adaptó al cine un capítulo de una popular serie del artista llamada Dream of the Rarebit Fiend.

En esta serie, McCay había desarrollado el recurso anecdótico que lo caracterizaría: un individuo cualquiera se quedaba dormido, tenía un sueño y terminaba despertándose sobresaltado. Generalmente se trataba de pesadillas que tenían alguna relación con la realidad del individuo en ese momento. Este muy sencillo mecanismo, relativamente nuevo por ese entonces, sirvió de base narrativa para la que sería su serie más famosa: Little Nemo in Slumberland.

Adicionalmente, mencionemos que McCay fue además uno de los padres del dibujo animado en EE.UU. con la realización de Gertie, el Dinosaurio, donde mezclaba además los dibujos con actores (él mismo y sus amigos).

Aquí vamos a explorar algunos de los recursos que caracterizaron Little Nemo in Slumberland. Lo haremos de manera poco exhaustiva pero tratando de presentar algunos de los más destacados y no menos increíbles, si pensamos que la serie fue realizada entre 1905 y 1914 (aparte de un revival posterior durante los años 1920).


Dream of the Rarebit Fiend.

Little Nemo in Slumberland.

Gertie, el Dinosaurio


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