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Análisis de Obras y Autores Las aventuras de Tintín y Milú- Pero, ¿Qué pasa con este cómic? | Página 3 |
¿QUIÉN ES QUIÉN?Aquí tenéis una pequeña lista de curiosidades respecto a los personajes. La gran riqueza de los tintines. 1) La primera viñeta de “Tintín en el Congo”, en su versión definitiva, muestra al propio autor Hergé y a sus colaboradores -el moreno es Edgar P. Jacobs – junto a otros personajes de la factoría -Quick y Flupke – y un boyscout, origen de todo el mundo de Hergé. 2) Tintín es básicamente el desarrollo de personajes previos de Hergé como el boyscout Totor o la ardilla Popol. 3) Haddock es una especie de Edgar P. Jacobs con barba, que terminó por írsele de las manos a Hergé. 4) Tornasol es una constante en los primeros álbumes, bajo la apariencia de distintos sabios despistados, como Filemón Ciclón, Hipólito Calys y otros, y si hay por ahí alguien con un libro de física, podréis ver en “La Estrella Misteriosa” a unos cuantos premios Nobel, como Max Planck, Niels Böhr o Einstein, que termina por imponerse en “El Secreto del Unicornio” y “El Tesoro de Rackham el Rojo”. 5) La Castafiore es una mezcla perfecta entre la Callas, la Caballé y mi suegra. 6) Hernández y Fernández no son gemelos. Son una coña de la costumbre que los policías secretos belgas tenían de vestirse igual, llevar sombrero hongo, bastón y zapatos con suela de clavos (ver foto). 7) Los Dópicos y Sanfación con su guerra del Gran Chapo, son la caricatura perfecta de la cruel guerra del Chaco entre Bolivia y Paraguay. 8) Uno de los egiptólogos momificados en “Los Cigarros del Faraón” es el dibujante Edgar P. Jacobs. Y así salen mil cosas más. Buscad, amigos, buscad y nunca dejaréis de asombraros. LOS INSULTOS DE HADDOCKEn el libro Conversaciones con Hergé disponéis de un listado de los insultos, que a lo largo de cientos de viñetas, ha proferido el Capitán Haddock que os ahorrará ir apuntando los que aparecen en los “Tintines”. Una muestra más del individualismo de Tintín. ¡Ni tan siquiera los insultos son los que emplea la masa! Los insultos y juramentos como un elemento de distinción personal. ¡Casi nada! Para mayor efectividad, al emplear un insulto haddockiano, emplead un “¡Mil rayos y truenos!” introductorio y por variar podéis añadir un enriquecedor “especie de…”. Pensad cómo le tiene que molestar a vuestro peor enemigo que le llamen “Grasa de Trombón” o “Coloquinto”. No sólo le ofenderéis y le humillaréis sino que además, el muy imbécil, al llegar a casa tendrá que buscar el diccionario. LITERATURA Y WEBS RECOMENDADASSi fuera por mí, me pasaría doscientas páginas escribiendo del tema, pero que no cunda el pánico, os remitiré a otras fuentes de sabiduría. Y además, para conocer el mundo de Tintín lo mejor no es rebuscar en la biblioteca, sino subirse a la moto y lanzarse a recorrer mundo. Libros: El Ilustre Haddock. Norma Editorial Conversaciones con Hergé. Ed. Juventud. Numa Sadoul. Hergé. Ediciones Destino. Pierre Assoulin. Tintín, Hergé y los demás. Ediciones Libertarias. Juan D’Ors. Hergé y los bigotudos. Ed. Juventud. Philippe Goddin. Tintín y el Mundo de Hergé. Ed. Juventud. Benoit Peeters. El Museo imaginario de Tintín. Ed. Juventud. Webs: Estas son las que me gustan a mí pero hay miles más. www.arrakis.es/joshua/ www.moulinsart.be members.tripod.com/kirtin www.geocities.com/efecto_oregano/ UNO POR UNOComo no hay mejor cosa para que alguien guste de Tintín que los propios “Tintines”, aquí va una relación de todos los álbumes. ¡Qué disfrutéis! Tintín en el Congo: Infantil y un tanto bobalicón, pero apuntando maneras. Tintín en América: Sigue el infantilismo, pero empieza a surgir una fuerte crítica social y a mostrarse varios de los temas recurrentes de Tintín como, el complot, las falsas apariencias, la explotación de los trusts económicos, etc. Los Cigarros del Faraón: Aparece la droga, el tráfico de armas y el más malo entre los malos, Rastapopoulos, aunque ya aparece su caricatura en Tintín en América. Espléndido. El Loto Azul: La guerra chino-japonesa y el inicio del verdadero Tintín. Primeras viñetas de dibujo insuperable. Empieza lo bueno. La Oreja Rota: Sudamérica y la selva. Hace su aparición un curioso personaje marcado por el carácter scout de Hergé. Se trata del explorador Ridgewell, el primer downshifter voluntario -persona que abandona los placeres mundanos de la civilización moderna, para vivir como un hermitaño, en plena naturaleza- de la historia eje la literatura. Muy divertido. La Isla Negra: Un viaje a Inglaterra con coches, avionetas y moneda falsa. Un dibujo de lo mejor de Tintín. El Cetro de Ottokar: Aparecen Syldavia y la Castafiore. ¿Alguien da más? El Cangrejo de las Pinzas de Oro: Tráfico de drogas con unas viñetas de una sola página bastante flojas. Pero aparece Haddock y sólo por eso resulta de lectura obligatoria. La Estrella Misteriosa: Primer álbum publicado originalmente en color. A partir de aquí se vuelven a trabajar los anteriores, quedando la edición actual. Este libro hubiera hecho las delicias de Sigmund Freud. Muy interesante. El Secreto del Unicornio y El Tesoro de Rackham el Rojo: Una de piratas y anticuarios a medias entre Hitchcock y Stevenson. Fabulosa la introducción del profesor Silvestre Tornasol Mariposa. Las Siete Bolas de Cristal y El Templo del Sol: Profecías, maldiciones, arqueología, civilizaciones perdidas, los Andes… esto sí es una aventura. Tintín en el País del Oro Negro: El divertido clima siempre prebélico de Oriente Medio. Llega el niño más repulsivo del planeta, Abdallah. Objetivo: la Luna y Aterrizaje en la Luna: Un ejemplo de lo que se puede lograr con imaginación, documentación y un inusitado sentido del pulso narrativo. Sólo la viñeta del cohete alzándose sobre Europa merecería una sala exclusiva en el Louvre. El Asunto Tornasol: Secuestros, espionaje, armas secretas y unos bordurios que cada vez se parecen más a Werner von Braun y sus amigos. Siempre resulta divertido volver a los Balcanes. Stock de Coque: El mejor álbum de Tintín. ¡Digo! Tintín en el Tíbet: Nos volvemos a encontrar con Chang. Además sale el Yeti y se asoma Freud una vez más. Las Joyas de la Castafiore: ¡El Ruiseñor de Milán en casa! Toda una aventura sin salir de Moulinsart. Tintín cede el protagonismo a los demás. Vuelo 714 para Sydney: Un expediente X mientras Rastapopoulos sufre la paliza de su vida. El Tintín más divertido sin Hernández y Fernández. Tintín y los Pícaros: El último Tintín. ¡Viva la revolución de los barbudos! ¡Muerte a los bigotudos! Lo más completo. Este artículo aparecio originalmente en la revista española Bikerzone Número 91 de Febrero de 2001 y fue cedido a Ergocomics para su publicación en internet por su autor. |
Blanca Castafiore, el ruiseñor de Milán. | Haddock. | Tornasol. |
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